Alta filtración lumínica con máxima ventilación natural
La característica principal de la lona de malla para jardín es su equilibrio entre densidad y paso de aire. Con una capacidad de filtración que alcanza el 90%, logra detener el impacto perjudicial de los rayos solares sin oscurecer por completo el espacio interior. El resultado es una luminosidad difusa y agradable, idónea para estancias exteriores donde se busca confort visual y térmico simultáneamente.
Durabilidad garantizada mediante bordes reforzados y ojales
El diseño de este textil exterior destaca por su estabilidad estructural. Los bordes laterales presentan un dobladillo grueso que encierra las líneas de tensión, evitando que el tejido se deshilache con el paso de las estaciones. Los ojales metálicos resisten la oxidación ambiental provocada por la humedad de las piscinas o el agua de lluvia, asegurando que los puntos de sujeción permanezcan estables y estéticos a largo plazo.
Resumen de propiedades mecánicas
- Tejido poroso: Filtra el agua de lluvia evitando bolsas pesadas sobre la estructura.
- Ojales integrados: Permiten un montaje y desmontaje rápido según la temporada del año.
- Gran cobertura: Sus dimensiones de 8x9 m protegen grandes áreas de césped con una única pieza.
Su ligereza relativa facilita que pueda ser manipulada por dos personas durante su colocación, reduciendo los tiempos de instalación en comparación con techados rígidos tradicionales.